El Cazador de sueños
… la oscuridad de la noche comenzaba a extenderse por
todo el monte como si fuera tinta derramada por accidente sobre una pintura; a
lo lejos las luces del pueblo se encendían en un desesperado intento por
combatir las tinieblas, los pájaros diurnos
se aprestaban a descansar y los nocturnos a comenzar su noche de
espantar demonios… las primeras estrellas se vislumbraban en el firmamento, cual si fueran esperanzas en el corazón de un enamorado,
encendiendo de a poco, lentamente, hasta
convertirse en la estrella que alumbre el camino que conduce al corazón del ser
amado… el silencio era pasmoso, sólo
roto por las chicharras y los grillos que se afinaban para su concierto
nocturno, concierto que reúne a todos
los animales en una danza de pasión y bullicio… oh música del bosque,
dichosos los que pueden detenerse a
escucharte y extasiarse con tu ritmo, que envuelve y enloquece, vaya si se que
tu enloquece, no en vano me llaman loco… oh sonidos del silencio que acompañan
la música de los sueños, felices los que tienen la dicha de escucharla aunque
sea una sola vez en la vida, o perderse en ella y bailarla hasta morir,
dormido, soñando…
Ya casi acaba el día y la oscuridad asesina de la noche
se acerca lentamente con su puñal bien afilado… lentamente shusss… pisando en el aire, acechando su víctima,
esperando entre los árboles más frondosos a que sea el momento oportuno para
saltar sobre la luz y despiadadamente clavar su arma en sus pechos desnudos y
virginales una y otra vez… shusss, la luz no grita; para qué hacer ruido,
sabiendo que debe seguir su destino, morir eternamente para permitirle a la noche vivir tranquila…
Una fina llovizna mojaba todo con parsimonia, como
disfrutando al humedecer todo por doquier, mojando desde los pensamientos hasta
el alma. Un aire frío recorre el bosque como si estuviera huyendo de algo o
alguien, sin detenerse a reparar en nada, buscando aquí y allá un lugar para
escabullirse y esconder el miedo que le tiene a la oscuridad… noche, noche que
linda eres, sobre todo si eres una de sueños como la de hoy… donde no importa
que llueva, porque los sueños no se mojan, ellos están guardados en lo más
escondido de nuestro corazón, esperando a que tengamos el valor de hacerlos
realidad…
Es una buena noche para cazar, espero que si… la
oscuridad de la noche es la cómplice de los cazadores como yo, porque nos
oculta bajo su manto invisible, donde esperamos pacientes a que la presa
confiada de la negrura se acerque lo suficiente para luego con celeridad de
rayo atraparla y echarla a mi morral de
sueños cumplidos. Cuando esto sucede la presa se resigna a su suerte y deja de
luchar contra su captor y únicamente espera paciente a saber cual es su
destino, pues esta ya no le pertenece a ella exclusivamente, sino a los dos, al
cazador y a ella, la víctima…
Así es, yo soy un cazador, un cazador de sueños que va de
aquí de para allá buscando sueños para apresarlos con mi red de esperanzas,
tejida durante años con manos temblorosas, con manos de enamorado de la vida…
soy alguien que llaman loco solo porque pienso diferente a todos, claro que
ayuda el hecho de que me encanta discutir de poesía, política, historia y
literatura, en voz alta conmigo mismo… la verdad ya no me importa lo que se
piense de mi, dejémoslo en que soy un cazador de sueños, ocupado en estos
momentos en cazar, en cazar un sueño que hace tiempo esperaba, un sueño que se
resiste a dejarse atrapar…
… la nota decía que al anochecer, hacia poco había
terminado la tarde, pero aun no sabía si iría a la cita, la verdad no se
atrevía a pensar siquiera en todo lo que estaba pasando, eran tantas cosas
juntas que prefería no pensar en nada, conforme pasaba el tiempo se convencía
más de que lo mejor era dejarle las
cosas al destino, las cosas que tengan que pasar pasarán, las que no pues no…
Con aire pensativo pero seguro rápidamente
se cambió de ropa y comenzó a
peinarse frente al espejo con la mirada puesta en el reloj, ya casi era
la hora, la hora de enfrentar el destino, su destino…
… Todo era silencio en el cementerio, las tumbas
simulaban taciturnos vigilantes de secretos enterrados en el tiempo. Sentado en
la tumba más alta estaba un joven de ojos claros, mirando a lo lejos la entrada
del camposanto, con aire impaciente mira una y otra vez su reloj… ¿Qué pasa que
no llega?... ya hacía rato que había oscurecido… así son los sueños a veces se
demoran en llegar, pero se debe tener paciencia para esperarlos sentado en las
olas del tiempo… shusss, en silencio para no asustarlos…
No le parecía el mejor sitio para una cita, pero sabiendo
las circunstancias el santo lugar les daría el abrigo de la complicidad
que se necesitaba…
De repente el joven se vio transportado en el tiempo, a
su mente vino toda la historia que lo llevó hoy a tomar la decisión de huir de
todo para poder cumplir su sueño, un sueño de amor por el cual estaba dispuesto
a luchar contra todo y todos…
¡Esa es la actitud correcta a la hora de perseguir
sueños, ellos solo se dejan atrapar de las personas que tienen convicción para atraparlos!...
De pronto bajó caminando
por un rayo de luna ella, la mujer más hermosa que nunca había visto en
su vida, con el cabello negro como la noche, piel blanca de luna y esos ojos
que iluminaban cual luceros… era una escena un poco rara como sacada de una
película, el joven no sabia que decir, ni siquiera que pensar, no sabia si
sentir miedo y correr o quedarse y hablarle a esa extraña mujer que acababa de
llegar en un rayo de luna. La mujer caminó hacía el centro del cementerio y se
sentó en una tumba desde donde se veía la entrada del camposanto y empezó a
peinarse el pelo con un peine de estrellas y un espejo de perlas…
El joven no se había podido mover de donde estaba por la
impresión tan fuerte que le embargaba, él había venido a verse con Ángela la
mujer que amaba y con la cual se iba a fugar esa misma noche para poder ser
felices como en los cuentos… los papás de ella no aprobaban la relación de
ellos y para poder evitarla decidieron mandarla a estudiar a otra ciudad donde
la joven podría olvidarse de ese capricho, al menos eso creían. Y como un viejo
loco le había dicho que hay que luchar por los sueños y que los sueños no se
mojan ni aun en las noches lluviosas, estaba aquí esperándola para poder
llevársela lejos y así cumplir el sueño de los dos, ser felices como en los
cuentos… ah ese viejo loco soy yo, un cazador de sueños que enseña la quien
quiere a cazar los suyos propios…pero la visión de la mujer era demasiado rara
los vellos se le pusieron de punta al ver aquella extraña aparición.
La mujer volteo la mirada hacia donde estaba Adolfo, que
así se llamaba, y levantando un brazo le hizo señas que se acercara y le dijo:
ven. Fue un momento eterno en que no sabia si salir corriendo lejos de esa
mujer o hacia ella, pues su voz era tan dulce que bien podía ser una ninfa
moderna que te llama hacia tu perdición.
-¿Qué haces aquí?, preguntó.
-Esperando un sueño para cazarlo, contesto Adolfo.
-Es un sitio algo extraño para hacerlo, no crees.
-Los sueños están en los lugares más raros de este mundo
y para cazarlos hay que llegar
hasta ellos…
-Tienes razón, para poder casar los sueños sólo basta
querer hacerlo…
La luna comenzó a brillar con más fuerza, cayendo sobre
la mujer y formando una danza de luz en su cabello que era como el firmamento
lleno de estrellas, todo el lugar tenía una blancura inmaculada como si la
nieve hubiese cubierto todo en un segundo…
-Y tú quién eres? Preguntó el joven…
A lo que siguió un silencio no incómodo, sino necesario
como cuando uno escucha su propio silencio.
-Soy el hada de los sueños que no se cumplen, los sueños
que no son cazados porque sus cazadores no son los suficientemente buenos para
hacerlo.
Adolfo no supo que
responder, se limitó a mirar la luna y una vez más su reloj, ya casi era la
hora de que llegara Ángela. Todo era tan raro y normal a la vez que no sabia
donde empezaba que.
-Y porqué estas aquí, acaso no voy a cumplir mi sueño, o
es que Ángela no va a venir, dime sus papás descubrieron que nos vamos lejos,
dime…
-Cálmate Adolfo, soy el hada de los sueños que no se
cumplen, no el hada que impide que los sueños se cumplan, dijo sonriendo a mi
me alimentan los sueños frustrados sí, pero esta noche estoy aquí para decirte
que para cumplir tus sueños no debes ir necesariamente en contra de todos, si
los papás de Ángela se opone debe existir otra forma de que se quieran, no
yéndose hacia no se donde…
-Y entonces si no lucho por mis sueños como hago para
cumplirlos.
-Esa respuesta es muy fácil lo que debes hacer es…
…la lluvia empezó a caer sobre el rostro de Adolfo y
despertándolo de su sueño se dio cuenta de donde estaba, el agua resbalaba por
las tumbas como espejos en la noche, noche de lloviznas y de luna…
En esos momentos Ángela entró al camposanto y buscando en
la oscuridad encontró a Adolfo esperando debajo de un árbol en medio de las
tumbas.
-Hola, cómo estás, casi que no puedo venir, fue difícil
pero aquí estoy porque te amo…
Adolfo la abrazó y la besó en silencio, y sonrió porque
la respuesta de su raro sueño se la
había respondido Ángela, es el amor, el amor vence lo que sea, no es necesario
huir como cobardes, su amor será suficiente para mantenerse juntos hasta que poder
ser felices… hasta poder cumplir sus sueños, para cazar los sueños no es
necesario capturarlos a la fuerza…
Así son los buenos cazadores de sueños, son tan buenos
que no lo hacen a la fuerza sino que logran que sus sueños se entreguen sin
condiciones, no he explicado lo suficiente, pero espero que este loco les haya
explicado lo suficiente para que tomen ropa adecuada, una buena red y se armen
de paciencia para capturar sus sueños; cuando lo hagan volveremos a hablar,
cuando se cumplen los sueños puedes hablar conmigo, con el que se alimenta de
los sueños cumplidos, el que vive dentro de ti, el cazador de sueños…
Rogelio
Augusto Cadena Morales
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